Ensalada de burrata y remolachas asadas

No nos alcanza el tiempo para hablar sobre todas las bondades para la salud de las remolachas. Además, ¡son tan sabrosas! Especialmente, cuando se combinan con un rico queso burrata, albahaca fresca, cáscara de limón, aceite de oliva, sal y pimienta recién molida. Cómelas en el almuerzo o como acompañamiento en la cena y nunca extrañarás aquellos pasteles festivos. Y quién sabe, ¡se ve tan sabrosa que incluso tus hijos podrían querer probarla! 

Ingredientes

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    Queso burrata (puede reemplazarse con mozzarella de búfala campana)
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    Remolachas asadas
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    Albahaca fresca
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    Cáscara de limón
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    Aceite de oliva
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    Sal marina
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    Pimienta fresca

Indicaciones

Asa las remolachas

  • 1 Precalienta el horno a 400 °F.
  • 2 Corta las hojas verdes de las remolachas en caso que haya, y friega las remolachas para limpiarlas. En un bol, coloca las remolachas con suficiente aceite de oliva como para recubrirlas y condimenta con sal y pimienta.
  • 3 Envuelve las remolachas una por una con papel aluminio y colócalas en una bandeja para horno. Hornea hasta que las remolachas estén tiernas y puedan cortarse con un tenedor (aproximadamente 1.5 horas según el tamaño de las remolachas).
  • 4 Deja que se enfríen las remolachas para poder manipularlas, luego pélalas y córtalas en rodajas o trozos.

Arma la ensalada

  • 1 Coloca el queso burrata en un plato y aplástalo con un tenedor para desmenuzarlo.
  • 2 Recubre con las remolachas asadas en rodajas y hojas de albahaca fresca.
  • 3 Decora con cáscara de limón, un chorrito de aceite de oliva, sal marina y pimienta recién molida.

Consejo

Envuelve las sobras de las hierbas frescas en una toalla de papel ligeramente húmeda y colócala en una bolsa Ziploc® en el refrigerador. ¡Se conservarán más tiempo y mejor de esta forma!