Ensaladas sin lechuga, ¡por fin!

enero 01, 2015
Los Propósitos de Año Nuevo de comer en forma saludable son geniales hasta que otra ensalada de lechuga aparece en el almuerzo. No pasa mucho tiempo hasta que las verduras con hojas pierden su brillo. Pero solo porque ya terminaste con las verduras, no significa que tienes que dejar de comer saludable. ¡Prueba estas tres deliciosas (y saludables)! alternativas de ensaladas sin lechuga la próxima vez que quieras una comida placentera y la lechuga no resuelve el problema.

Dale sabor a las remolachas

Ensaladas sin lechuga, ¡por fin!
No nos alcanza el tiempo para hablar sobre todas las bondades para la salud de las remolachas. Además, ¡son tan sabrosas! Especialmente, cuando se combinan con un rico queso burrata, albahaca fresca, cáscara de limón, aceite de oliva, sal y pimienta recién molida. Cómelas en el almuerzo o como acompañamiento en la cena y nunca extrañarás aquellos pasteles festivos. Y quién sabe, ¡se ve tan sabrosa que incluso tus hijos podrían querer probarla! Receta completa
Ensaladas sin lechuga, ¡por fin!

Más vale que no digas que no a la calabaza

Ensaladas sin lechuga, ¡por fin!
La calabaza es la estrella de esta ensalada, y de nuestros corazones. La calabaza está asada y se combina con crujientes nueces caramelizadas, cebolla roja al escabeche y queso de cabra desmenuzado y perejil fresco. La combinación de sabores y texturas hace que esta sea una ensalada de la que pedirás un segundo plato. Y un tercero. Y un cuarto. Y quizás incluso un quinto. Receta completa
Ensaladas sin lechuga, ¡por fin!

Vence al frío con el farro

Ensaladas sin lechuga, ¡por fin!
Ya que el farro es un cereal alto en fibras y una buena fuente de hierro y proteínas, es una base perfecta para una ensalada saludable. Combina el farro con garbanzos asados, queso feta salado, zanahorias crujientes, aderezo especiado y cilantro fresco para una tener una comida deliciosa y saludable. ¡Todos se benefician con esta ensalada! Receta completa
Ensaladas sin lechuga, ¡por fin!
Ensaladas sin lechuga, ¡por fin!